Los dos amores de Masataka…

En cada gran destilado hay un gran destilador, una gran saga y a veces, sólo a veces, una gran historia… Hoy los whiskies japoneses están en boca de todos en el sector y entre los apasionados de todo el Mundo.  Se ven en las estanterías de los mejores bares, e incluso en las tabernas de Escocia!  ¿Pero cuál es el origen de esta otra cultura del Whisky que se impone entre los paladares más exigentes: El Whisky Japonés?

artículo los dos amores de Masataka

Antecedentes

Estamos a principios de siglo XX, el heredero de una familia de productores de sake se forma como químico con especialización en química orgánica. Su nombre es Masataka Taketsuru. Allá por los años 1870, 1880, durante la llamada era Meiji, -era de modernización y apertura de Japón-, los occidentales introducen en el Imperio del Sol naciente la industria, la economía y el control fiscal…, entre otras innovaciones como el militarismo moderno… El « agua de vida», es otra de las aportaciones. Una innovación que despierta en efecto mucho interés entre las élites japonesas.

 La simbiosis con la naturaleza, el culto al agua y el mimo extremo a los detalles son características inherentes a la cultura japonesa. Recordemos la brillante figura del Maestro del Té, Yoshiro, más conocido como Sen Rikyu, en el sigo XVI. El maestro eligió el lugar de Yamazaki, Menasenno, para establecer su Casa de Té privada, por la pureza de sus aguas y su clima. Esta elección es la mejor que se podía hacer en el país del perfeccionismo obsesivo: allí se viven 24 estaciones al año, con unos paisajes siempre cambiantes…

Entrada en escena del Maestro… Masataka Taketsuru, 20 junio 189429 agosto 1979. Ésta es su historia…

Settsu shuzō (摂津酒造?), una compañía basada en Osaka, se plantea lanzarse en la producción de whisky en Japón. Settsu Shuzo contrata a Taketsuru y en julio 1918 le manda a Escocia para estudiar química orgánica en la Universidad de Glasgow.

Masataka se convierte en alumno de Thomas Stewart Patterson, decano de la Facultad de química. Naturalmente viaja y trabaja en diferentes destilerías escocesas, especialmente Longmorn, Bo’Ness y Hazelburn (Campbeltown). Se aloja en la casa de la familia Cowan, cuyo pater familias  es médico. El peculiar inquilino y la mayor de las hijas se enamoran.  Se trata de la joven Jessie Roberta (llamada Rita) Cowan de Middlecroft, Kirkintilloch (14 décembre 189617 janvier 1961). Algunos dicen que se enamoraron cantando «Auld Lang Syne together»… Muy escocés… Se traduciría más bien como «por los viejos tiempos» y es la canción patrimonial del poeta escocés por definición, Robert Burns.

«Por los viejos tiempos, amigo mío, por los viejos tiempo: tomaremos una copa de cordialidad  por los viejos tiempos«… Con la familia de Rita en contra, se casa en el registro de Glasgow en enero de 1920. La pareja se instala primero en Campbeltown, lo que permite a Masataka trabajar en la destilería de Hazelburn y en noviembre de 1920, rumbo a Japón.

Regreso a Japón

A su vuelta se encuentra también con la fuerte oposición de su familia (estamos en 1920 y los matrimonios «exóticos» no son nada comunes y menos en un país tan cerrado como Japón). Tras comprobar que la empresa que le había mandado a Escocia nunca se lanzaría en la creación de una destilería de whisky, Masataka Taketsuru ejerce como profesor de química antes de entrar al servicio de Kotobukiya (壽屋/寿屋?), empresa dirijida por Shinjirō Torii (鳥井 信治郎, Torii Shinjirō?). Corre el año 1923…

Hoy esta empresa es un gigante mundial de las bebidas espirituosas y de las tónicas: Schweppes, Jim Beam, Courvoisier, Laphroaig, Bowmore, Larios y un largo, largo etcétera, son marcas de su amplísimo portfolio que le coloca como tercera empresa del sector en tamaño. Su nombre es Suntory, deformación de « Torii San »,  repetido tan a menudo por los proveedores y contactos internacionales que se juntó en una palabra nueva…

A petición de Torii, Masataka crea una destilería cerca de Kyoto, en pleno territorio histórico del Maestro del Té Sen Rikyu: Yamazaki!!!

No obstante, el primer whisky producido por la destilería Yamazaki (whisky con « y » ya que replica exactamente la tradición escocesa), Suntory Shirofuda, es un fracaso: los bebedores de whisky estaban acostumbrados a blended (whiskies de mezcla), habitualmente mezclados por farmacéuticos), y el estilo single malt escocés no «casa» bien con los gustos japoneses. Masataka y Shinjiro siguen trabajando juntos 10 años como se habían comprometido. Pero sufren grandes discrepancias. Donde Torii busca mezclar un whisky sutíl, refinado y complejo adaptado al gusto japonés, Taketsuru quiere un whisky fiel a la potencia y al estilo escocés. Ambos son testarudos, ambos apasionados, ambos tienen visión.

En 1934, cumplido el plazo al que se había comprometido con Shinjiro, Masataka dimite y funda su propia compañia.

El gran sueño de Masataka

La compañía que funda Masataka se llama Dainipponkajū (大日本果汁?), es decir: « La Gran Compañía de Zumos de Japón ». En otras palabras… nuestro destilador miente descaradamente a los inversores sobre sus intenciones, declarando querer elaborar zumos de manzana!!! La compañía se establece en Yoishi, Hokkaido, la isla más grande al norte de Japón. El motivo es por el clima, el más similar en Japón al de Escocia. Le permite también acceso a la turba, la cebada y sobre todo el agua… o sea lo esencial para tener Whisky! Para la pequeña historia, diez años antes, el maestro había intentado convencer a Torii de establecer una destilería allí, sin éxito, al quedar demasiado lejos de Osaka.

En 1940, Masataka lanza finalmente su primer whisky. Le llama Nikka Whisky, un whisky con « Y » y no con « ey » ya que usa el método escocés al pie de la letra. Son 3 años después del lanzamiento de Kakubin por Torii, hoy el whisky japonés más vendido en Japón. 

La gran lucha de Masataka

En plena Segunda Guerra Mundial, el gobierno militar de Japón toma el control. El whisky se considera un elemento crítico para mantener la moral del ejercito para la defensa de la Patria. El ejercito pasa a producir raciones de whisky barato para la Marina Imperial. Esto permite a la destilería Yoichi sobrevivir durante toda la guerra. Algo es algo…

Al final de la guerra, tiene que seguir produciendo whisky de baja calidad bajo la insistencia de sus inversores: el pueblo después de la guerra no podía permitirse alcoholes de lujo. Pero Masataka Taketsuru, escocés de adopción no iba a dejarse amedrentar y aún sin poder venderlo, siguió elaborando whiskies mejores para futuros mejores.

Mientras tanto, Rita apoyó fielmente a su marido en todas sus aventuras y altibajos, hasta su muerte en 1961. Sus ingresos como profesora de inglés en la Universidad les permitió aguantar en momentos difíciles, y sufrió como imaginamos ostracismo durante la Segunda Guerra Mundial, cuando se le consideraba « enemiga ». Nunca regresó a Escocia y aunque no tuvo hijos, adoptó al sobrino de Masataka que se convirtió en el segundo Master Blender para Nikka. Una calle lleva su nombre en Yoichi, la pequeña ciudad de Hokkaido en la que su marido estableció su primera destilería.

No llega a ver el sueño de Masataka cumplido cuando en 1964, tras su muerte, Nikka Whisky (el nombre se adoptó formalmente en 1952) introduce tres whiskies de primer nivel. La némesis Suntory responde produciendo los suyos por supuesto.

El legado de Masataka

Masataka Taketsuru fallece el 29 de agosto de 1979, con 85 años y sin llegar a ver el reconocimiento a los whiskies japoneses que no se revelan internacionalmente hasta los años 2000, cuando empiezan a ganar premios internacionales. Nikka Whisky, Taketsuru Pure Malt por parte de Nikka, Yamazaki, hoy considerada la mejor destilería del mundo, Hakushu o bien Hibiki, que significa « resonancia », un blend de altísima complejidad encarnación del estilo Suntory (el whisky que aparece en la película de Sofia Coppola Lost in Translation). 

En resumidas cuentas, el secreto de la calidad excelsa de los whiskies japoneses hoy se nutre de la rivalidad entre los proyectos de Suntory y de Nikka y de la obsesión por la calidad de Masataka y Shinjiro. En eso, podríamos ver este cambio radical como el espejo en espirituosos de lo que pasó con la industria japonesa en su conjunto: desde productos baratos y de baja calidad a productos que hoy se consideran en todos los sectores como sinónimos de altísima calidad y perfección en la ejecución: el Cero Defectos de Toyota, Shiseido…

En todo, la historia del whisky japonés es la de Masataka Taketsuru y de su amor por el whisky, y por cierta escocesa llamada Rita que lo dejó todo para seguirle.

Inspiring music: « Auld Lang Syne together », Love Japon DJ Donovan (Chill out Japonés)
Kerala (Bonobo)
Inspiring sips: Hibiki 17 años, Nikka From the Barrel (para relectura).

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